Walpurgisnacht


Black Sabbath de Santiago Caruso

Lamento mi ausencia, compromisos personales han evitado que pueda dedicarle tiempo a este espacio, han sido meses agitados y no considero que escribir una entrada solo por rellenar espacio sea adecuado, no sería justo para mis lectores ni para conmigo mismo. 

Pero suficiente, pasemos al tema en cuestión.

Existen dos Grandes Sabbaths, es decir, comuniones con los Poderes en las cuales las condiciones espirituales son especialmente potentes y permiten que el velo que separa al Mundo Material y el Mundo Espiritual se reduzca a su mínima expresión, por lo que son ocasiones extraordinarias para comulgar con los Dioses Brujos.  

Estas dos Grandes Asambleas son Hallowmas y Walpurgisnacht. 

Esta entrada corresponde evidentemente al Gran Sabbath de la Noche de Walpurgis, o Walpurgisnacht en el idioma de Goethe. 

Como ya he explicado antes un Sabbath no corresponde a las conocidas fiestas estacionales que suelen celebrar los neo-paganos en la actualidad, el Sabbath es toda reunión de Brujos con el fin de comulgar con los Grandes Poderes del Arte, por lo que puede suscitarse en alguna de las fases lunares, especialmente en la Luna Negra o Llena, e incluso en un particular día saturnino.

El uso del conocido término Esbat para denominar a estas asambleas lunares nocturnas es empleada en la Wicca y no corresponde a la misma significación en las recensiones de Brujería Tradicional.

Walpurgis, en su contexto brujo, es celebrada desde la noche del 30 de Abril a las últimas horas de la madrugada del 1 de Mayo, antes del canto del gallo, siendo por lo tanto una vigilia. Los datos históricos acerca de la celebración la relacionan íntimamente a Europa Central-Norte y las Brujas germánicas.

Sin embargo, antes de adentrarnos a la significación mística del Gran Sabbath, es imperativo entender el origen etimológico del término y su trasfondo mundano. 

ETIMOLOGÍA 

Comúnmente a Walpurgisnacht, o Noche de Walpurgis, se le conoce por ese nombre al ser la víspera del festejo de canonización de Santa Walpurga, una misionera inglesa del Siglo VIII, esta santa católica fue posteriormente asociada con el May Day o Día de Mayo, dado que el 1 de Mayo ambos eventos tenían lugar. Relevante señalar que el llamado Día de Mayo tiene su correspondiente hispano en la celebración conocida como la Cruz de Mayo, aunque esta se celebra el tercer día del mencionado mes, dos días después de su contraparte anglo-germánica. 

Sin embargo, a pesar de que “oficialmente” este es el origen del término, han existido conjeturas acerca de un posible origen pre-cristiano de la palabra Walpurgis, asociándola con el culto a una Diosa germánica, como lo expone el profesor John Michael Cooper (2007): 

Existe alguna posibilidad que el uso del término derive de un culto germánico prehistórico a una Diosa llamada Walburg. El Walpurgiskirche antiguamente situada en Gröningen (cerca de Magdeburg) fue nombrada supuestamente por esta Diosa, y el Walpurgiskirche Ypern (cerca de Flandes) fue al parecer construida en el lugar donde sacrificios a ella eran hechos. Referencias a una Diosa pagana de este nombre, a veces hermafrodita y comúnmente asociada con símbolos fálicos y otros rituales de fertilidad, se convierten en bastante prominentes a medida que uno se mueve al norte de Baviera, extendiéndose tan lejos como a Irlanda y Suecia, pero una marcada concentración de iconos, esculturas y otros símbolos ritualisticos evocándola existen en tiempos tan tardíos como 1870 alrededor de Eichstätt- esto es en la proximidad donde la misionera anglosajona (Santa Walpurga) había trabajado. Los artefactos históricos de este culto se centran alrededor de la primavera y la celebración de fertilidad, y en el siglo XVIII mujeres estériles tenían la reputación de usar alguno de estos artefactos para aumentar su fertilidad. (Mendelssohn, Goethe, and the Walpurgis Night, p. 11. ). (cursivas son mías). 

Sin duda esto abre la posibilidad a otras conjeturas, y algunos podrían incluso llegar al extremo de pensar, so pena de la evidencia histórica, que la misma Santa Walpurga no existió, y fue solo un instrumento para socavar una tradición arraigada en el pueblo germano. El motivo del culto a la fertilidad es uno interesante, y ha de ser tenido en cuenta al momento de conectar a Walpurgis con el Beltane celta. 

Imperativo a tener en cuenta, para entrar en el contexto geográfico, que, a diferencia de la Europa más occidental, el invierno era mucho más prolongado en Alemania, así como en el Este y Norte del Viejo Continente. 

Pero el posible origen pagano de la voz Walpurgis no termina allí, sino que el mismo Cooper lo conecta al Dios Wotan, el nombre germánico del Oðinn escandinavo, deidad suprema de los Sajones:

Igualmente posible es que el término sea aplicado en derivación de elementos Nórdicos y del Alto Alemán que acontecen en la mitología sajona y nórdica en conexión con Wuotan: el prefijo del Alto Alemán wal- y su contraparte nórdica val- (escoger, seleccionar, recoger), y burg/borg (castillo, fortaleza). De acuerdo al mito, Wuotan y la Diosa Freia celebraban el comienzo de la primavera con un grupo de vírgenes aladas tan blancas como la nieve en una sección especial del Walhalla llamada el Walburg. Pero estas agraciadas jóvenes mujeres alcanzaban el estado de belleza a través de un proceso de transformación- puesto que el dichoso mes de celebraciones carnales era precedido por noches tormentosas de competición por el consorte divino. Durante los previos meses de invierno las competidoras existían como viles y deplorables criaturas (…) La consorte de Wuotan, Freia, se convertía en Valfreia, acompañada por una hueste de Valkirias (Walküre) (…) mientras volaban en corceles alados en el cielo nocturno, seleccionando quienes entre los muertos en el campo de batalla serían llevados al Walhalla. 

(…) La llegada de la primavera señalaba que Wuotan había elegido a quienes formarían parte del consorte virginal de sus celebraciones carnales, y el amargo e inclemente clima de los meses invernales era el resultado de la selección de los candidatos por parte de Valfreia y las Valkirias. (Mendelssohn, Goethe, and the Walpurgis Night, p. 11. ).

Siguiendo esta línea de pensamiento entonces Walpurgis sería un derivado de la palabra Walburg , en este caso no una Diosa sino una residencia divina en el paraíso nórdico, y estaría entonces íntimamente ligado al Dios Wotan. Si tenemos en consideración que Oðinn/Wotan fue considerado el líder del Asgardsreien, la famosa Cabalgata Salvaje, podríamos encontrar una relación sumamente reveladora con el frenético vuelo al Sabbath a la montaña de Brocken - lugar de culto de las tribus sajonas incluso durante el avance cristiano en la era Carolingia- del cual eran acusadas las Brujas germánicas en el medioevo.


Asgardsreien de Peter Nicolai Arbo (1872)

EL ORIGEN PRE-CRISTIANO 

En el ambiente cultural pagano se considera que la fecha de Walpurgis tiene una sintonía directa con el Beltane gaélico, siendo celebrados simultáneamente, esto supondría que lo que se conoció como Walpurgisnacht en el mundo medieval tiene un origen pre-cristiano; lo mencionado por Michael Cooper en relación a un culto a la fertilidad, ya sea a través de la supuesta Diosa prehistórica Walburg o las fiestas primaverales de Wotan, afianzan este punto. 

De ser así Beltane y Walpurgis compartirían un ethos similar relativo a la fertilidad, y por extensión al sexo, al fuego como elemento de unión social y protector de pueblo y ganado, y a la prosperidad de la tierra; pero con una clara diferencia, pues en ese Proto-Walpurgis los pueblos nórdicos festejarían la llegada de la Primavera, que arribaba mucho más tarde que en Inglaterra, Irlanda y Escocia, mientras que en Beltane la llegada del Verano era el motivo del festejo. El nombre pre-cristiano de esta festividad nórdica primaveral no la he encontrado, a pesar de buscar en diversas fuentes, parece haberse fundido inexorablemente con la posterior denominación cristiana y perdido en el tiempo.

Esta superposición de una antigua festividad pagana con una nueva cristiana/católica no es única o extraña, fue parte del proceso de cristianización de la Europa politeísta y otros ejemplos incluyen la transformación del festejo del Equinoccio de Primavera al Festival de la Anunciación, el Solsticio de Verano a la Natividad de Juan el Bautista, o la Nemoralia de Diana por la Asunción de la Virgen María. 

Walpurgisnacht ha sido empleada posteriormente por los devotos contemporáneos de la tradición nórdica Asatru, para marcar el momento en el cual el Dios Oðinn se sacrifica a si mismo en el Árbol Yggdrassil y desciende al Helheim para tomar las runas, trayéndolas a la manifestación, a través del descenso chamanico. En la primera campanada de la medianoche todas las luces suelen ser extinguidas en honor a esta muerte ritual del Dios del Único Ojo, y a la última son nuevamente encendidas como símbolo de su regreso del Inframundo. 

Sin embargo esta es una interpretación mágico-religiosa relativamente moderna, por lo que no puede considerarse la misma visión que movía a los antiguos pueblos escandinavos en esta fecha. 

En todo caso es imperativo entender que tanto el Beltane celta como el Proto-Walpurgis germánico, eran festividades del pueblo politeísta llano, fiestas estacionales de los profanos.

EL GRAN SABBATH

A diferencia de lo que suele pensarse, gracias a las tergiversaciones del movimiento Nueva Era Pagano, los Festivales Estacionales no corresponden a los Sabbaths Brujos, son simplemente eso, fiestas del pueblo promedio, mayormente con un carácter agrícola o relativo a la caza, en nada relacionado a los quehaceres de los hombres y mujeres del Arte, quienes desde siempre han sido parias, extraños, temidos, e individuos alejados de los quehaceres del poblado común, sea este último pagano o cristiano.

Empero, ello no quiere decir que durante tales ocasiones especiales los hombres y mujeres del Arte se mantuviesen ajenos a los cambios energéticos que para el resto de los comunes era simplemente el paso a una nueva temporada natural, y que suponían una apertura de puertas al Otro Mundo, tal vez perceptible para alguno de los mundanos, pero que solo alimentaba sus temores respecto a los seres mágicos, como las faes , que estaban especialmente activos en tales ocasiones. 

De modo que, de acuerdo a las leyendas medievales que se han formado, mientras los cristianos celebraban por su cuenta el advenimiento de un Festival, en este caso específico el Día de Mayo, las Brujas por su parte danzaban en éxtasis comulgando con sus Señores. 

Que esto haya sido de igual forma en el Proto-Walpurgis ancestral entra en el campo de las hipótesis y suposiciones, por lo que no nos aventuraremos a creer conocer los procederes de los Brujos politeístas antiguos, podemos únicamente, como practicantes del Arte y participes de los Misterios, que permiten estructurar una idea de la mentalidad de aquellos que hacen parte del Oficio, concebir nuestra opiniones personales al respecto.



Volviendo a la festividad en si misma, tenemos con que la víspera del Día de Mayo era celebrada con danzas como anticipo a la fiesta venidera, y en torno a la misma leyendas e imaginería relativa a las Brujas se fueron desarrollando en la tradición alemana, convirtiéndose Walpurgis en la noche en la cual las Brujas se reunían en el monte Brocken para comulgar con el Diablo y esperar a la Primavera.

Debemos destacar que Alemania fue el centro neurálgico de las acusaciones de Brujería durante los Siglos XV-XVII, y se estima que entre 17 y 26 mil individuos fueron ejecutados bajo este crimen herético, una cifra escandalosa si se compara a los 6 mil de Francia y los mil (1000) de Inglaterra y Gales. La crisis en torno a la Brujería fue especialmente cruda en la tierra de Hegel. 

Julio Caro Baroja(2003) nos presenta un interesante relato acerca de la Noche de Walpurgis:

Con relación a lo que pueden hacer las brujas se dice que untándose con ciertos ungüentos, hechos con grasa de gato o de lobo, leche de burra y no sé qué cosa más, pueden salir de sus casas montadas en palos o escobas por una vía común e incluso por un agujero angosto y volar por los aires, y así transportarse de un lugar a otro hasta donde celebran sus festines y francachelas con diablos. Se halla divulgada la especie de que las brujas de toda Germania, después de hacer su unto, son llevadas en cortísimo tiempo, durante la noche de las calendas de mayo, al monte llamado Blocksberg y Heinberg, en tierras de los bructeros, parte por sus demonios familiares y dilectos, que adoptan las formas de macho cabrío, puerco, ternero y otros animales semejantes, parte sobre horcas y báculos, pasando luego toda la noche en juegos, comilonas y danzas con sus amantes. (Las brujas y su mundo).

El tema del vuelo al Sabbath, ya visto en mi ensayo concerniente, es reiterativo e innecesario ahondar más en ello. Lo que nos interesa es la información de que las Brujas germanas en la noche de Walpurgis, referida en el extracto como la noche de las calendas de mayo, se congregaban en la montaña Brocken, o Blocksberg, para celebrar ritos sagrados, o profanos según la visión cristiana. Ellos nos permite vislumbrar el escenario mefistofélico del momento y afianzar las bases de la imaginería en el contexto del Arte Brujo.

Leyenda, mito, o realidad, en todo caso se ha estructurado una imaginería poderosa que ha permeado un sin número de tradiciones brujas, y aquel de la Sangre que ha vivenciado el Poder de estas noches particulares puede dar testimonio de la portentosa experiencia. 

Las recensiones del Arte Brujo han recuperado, o heredado, los días de poder de Walpurgisnacht, Samhain y/o Hallowmas , por su relación histórica con las Brujas y el Mundo Espiritual, formalizando un constructo a través de la cual comulgar con los Poderes de la Otredad y penetrar en los Misterios. Como cabría de esperarse cada recensión, en su intimidad, mantiene una aproximación diferente a cada Gran Sabbath, de acuerdo a su ethos, pero siendo elemento común en todas la comunión eminentemente espiritual y mágica con los Dioses del Arte, alejadas diametralmente de los métodos con las cuales el profano pagano celebra sus exaltaciones estacionales.

El extendido saber cultural en torno a Walpurgis, y la percepción generalizada en la Alemania medieval acerca del aquelarre de los Brujos, nos permite tener una noción más o menos clara acerca del ambiente espectral que rodea a esta noche en particular. 

Entre los practicantes del Arte Brujo la referida noche es una tremendamente poderosa, siendo uno de los eventos más sagrados del año.

Refiriéndonos a la preferencia de algunos por denominar a este Gran Sabbath con el nombre de Walpurgis o Beltane caemos en el campo de las preferencias personales, ya sea del individuo practicante o de la Tradición o Conventículo específico. Aun así, es común en las recensiones de Brujería Tradicional el decantarse por el uso del término Walpurgis, por su conexión romántica con la imaginería contenida en el Sabbath de las Brujas, evocando visiones de procesiones en el cielo nocturno sobre cabras, cerdos, lobos, escobas, al igual que canticos y bailes frenéticos alrededor de una gran fogata en la cima de una montaña y la comunión extática con espíritus, daemones y Dioses del Arte Brujo, siendo la imagen del Macho Cabrío, el divino Señor de la Brujería, una de especial presencia. 

Hablar del motivo mistérico que mueve al Gran Sabbath de Walpurgis seria impropio considerando las variaciones que puede tener el mismo en las diversas recensiones del Arte Magice, pero podemos señalar que sin duda el elemento sexual es uno que posee preeminencia, mucho más que en Hallowmas/Samhain indudablemente, siendo un evento propicio para conectarse a través de este medio con los Poderes o realizar trabajos mágicos enfocados a la fertilidad de mujeres u hombres débiles para dar semilla, recordad que el Sabbath es un momento factible tanto para la integración espiritual con los Dioses del Arte, como para iniciaciones -especialmente si es uno de los Grandes Sabbaths- así como para trabajos mágicos especialmente potentes, dejad a un lado las nociones edulcoradas que los paganos profanos mantienen en sus festividades estacionales.

Así que untad el ungüento, bebed el vino especiado, llamad a vuestros Familiares y Dioses Brujos, cambiad de piel o montaos sobre las plumas o piel de su corcel particular y volad a la montaña sagrada, id más allá del pozo oscuro, o del Árbol seco, recorred los cielos nocturnos hasta que veáis el lejano resplandor, donde se eleva la portentosa pira, y uníos a la danza extática con los Hermanos del Arte, allí frente a nuestro Señor y nuestra Señora, mientras los hombres de arcilla duermen y temen.


Adoration of Pan by Johfra (1979)

Recordad, queridos míos, el Sabbath, el verdadero Sabbath, se vive solo en espíritu.

¡Al vuelo! 











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