Los Dioses no han cambiado







Los Dioses no han cambiado


Hekate no ha cambiado, sino nosotros. Ella no ha olvidado los viejos sacrificios, los cachorros en las encrucijadas, los eunucos que rendían su virilidad ante su Altar por Amor y devoción. No, Ella no ha olvidado, ni nosotros debemos hacerlo. No es una invitación a practicar las viejas formas, es un no cambiar por conveniencia,tranquilidad y confort mental a las Deidades para que así encajen en lo que nosotros consideramos correcto y de esta forma disminuir su trascendental esencia. Estos nuevos tiempos con su hipocresía y falso humanismo desvían lo oscuro o lo horrendo, o tal vez incluso lo políticamente incorrecto, a favor de lo cómodo; extender esto a la divinidad es cercenarla y encerrarla en una caja de ideas aceptables y poco polémicas.

¿O acaso el brillante Apolo no era el Dios de la peste y las enfermedades, y antes de ser transformado por el aristocrático culto olímpico a una mera figura solar, no era considerado Apollyon El Destructor y respetado como un Chtónico señor? ¿O incluso el propio Osiris no es reducido a ser simplemente el benevolente Rey del Inframundo, siendo desterrado su papel como el terrible señor de las infernales Legiones del Duat?

Los Dioses han de ser aceptados en su totalidad si la comunión más elevada desea conseguirse. Veo constantemente como la gnosis es dejada a un lado, muchas veces de forma inconsciente e ingenua, por aquello de solo ver lo hermoso de la piel y evitar mirar en demasía lo primitivamente atroz de las entrañas. No fuere que la imagen bondadosa y siempre complaciente, sí, esa del Dios que siempre dice si a mis caprichos y frente al cual todo lo que hago es correcto, se derrumbe ante la inexorable y desnuda realidad.

No, Ellos no han cambiado, ni han olvidado. Y haríamos mal en creer que el hacernos los ciegos y sordos puede servir de algo. Lo que una vez vieron de forma placentera aun lo mantienen, por mas horrendo, barbárico y desfasado que nos pueda parecer. ¿O seremos tan arrogantes para suponer que aquello que nosotros, mortales, consideramos adecuado y civilizado será extensivo a unos que nunca tuvieron carne y que han precedido incluso el alba del cosmos? ¿Creed que las Furias verán con incipiente aversión al bruno carnero que derrama su ser sobre la brecha que rompe la tierra? ¿O tal vez Dioniso considerara poco apto los gritos de las Ménades y Bacantes, y en desaprobación las mirara mientras en frenesí consumen la cruda carne del bovino sacrificado?

No olvidad la herencia dada, pues en ella yacen las puertas que son tan solo el introito del contacto. Aquel que decide entregarse a una deidad en permanente devoción hará bien en abrazarla en cada aspecto y deleitarse entre la belleza y el horror, pues juntos conforman el conocimiento que lleva al entendimiento, y finalmente a la sabiduría.




A la Sombra del Tridente
Frater G.S

1 comentario :

  1. Cuanta certeza!! y cuan engañados estamos con esa adoración ingenua del aspecto que juzgamos bello. Sin saber que en lo tétrico y sombrío también yace lo bello...

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