Enûma Elish



Enûma Elish


 

Hemos de tener como premisa antes de leer el poema que la sociedad babilónica de entonces era Patriarcal, siendo el Dios Marduk su deidad principal, por lo cual el rol de la Diosa Tiamat es, si me permiten usar la palabra, “demonizado”; convirtiéndola en un monstruo despiadado, mas a pesar de ello el poema se ve imposibilitado de menoscabar totalmente la imagen de la Gran Madre, y, si interpretamos concienzudamente el escrito, veremos que en el, Tiamat, se rehúsa a entablar combate con sus hijos, aun con el pedido de su consorte Apsu, siendo forzada, cuando  no tenia otra opción, a levantarse en armas en contra de sus vástagos.

Así que a continuación les presento la primera tablilla del poema.

Enûma Elish


Cuando, en las alturas, el Cielo no había recibido nombre,
y abajo, el suelo firme no había sido llamado;
nada, salvo el primordial Apsu, su Engendrador,
Mummu y Tiamat -la que les dio a luz a todos;
sus aguas se entremezclaron.

Ninguna caña se había formado aún, ni tierra pantanosa había aparecido.
Ninguno de los dioses había sido traído al ser aún,
nadie llevaba un nombre, sus destinos eran inciertos;
fue entonces cuando se formaron los dioses en medio de ellos.
Lakhmu y Lakhamu nacieron; por su nombre se les llamó.

Antes de que hubieran crecido en edad y en estatura
Anshar y Kishar fueron formados sobrepasándoles en tamaño
Cuando se alargaron los días y se multiplicaron los años,
Anu se convirtió en su hijo; de sus antepasados un rival.
Sí, el primogénito de Anshar, Anu, se convirtió en su igual
Y a su imagen engendró a Nudimmud.

Ea-Nudimmud era el maestro de sus padres
De amplia sabiduría, entendimiento y poderosa fuerza
Supremo por mucho ante su abuelo Anshar
No tenia rival ante los Dioses, sus hermanos 

Los hermanos divinos se agruparon;
Perturbaban a Tiamat con sus avances y retiradas.
Sí, alteraban el vientre de Tiamat
Con sus cabriolas en las moradas del cielo.
Apsu no podía disminuir el clamor de ellos;
Tiamat había enmudecido con sus maneras.
Sus actos eran detestables...
Molestas eran sus maneras, autoritario su proceder 

Entonces Apsu, el Engendrador de los Grandes Dioses
Grito con estruendo, dirigiéndose a Mummu su Visir:

"O Mummu, mi visir, quien hace regocijar mi espíritu,
¡Ven aquí y vayamos a Tiamat!”

Entraron y se sentaron ante Tiamat,
Intercambiando consejos acerca de los dioses, sus hijos.
Apsu, abriendo su boca, dijo a la Resplandeciente Tiamat:

"Sus formas son verdaderamente repugnantes para mí.
De día no encuentro alivio ni reposo por la noche.
Voy a destruir, voy a arruinar sus formas,
Así la quietud será restaurada. ¡Dejadnos tener descanso! "

Tan pronto como Tiamat oyó esto,
Ella se enfureció y gritó a su marido.
Gritó agraviada mientras su ira se elevaba solitaria
y su ánimo se afligía:

"¿Qué? ¿Acaso debemos destruir lo que hemos construido?
Sus formas, ciertamente, son de lo más problemáticas,
¡Pero tratémoslos amablemente!"

Entonces Mummu respondió, dando consejo a Apsu;
Maligno en deseo e innoble en proceder era el consejo de Mummu:

"Oh Destruye, mi padre, las formas amotinadas.
¡Entonces tendrás alivio de día y descanso por la noche!”

Cuando Apsu escucho esto su rostro se torno radiante 
A causa de la maldad que planeaba contra los dioses, sus hijos.
En cuanto a Mummu, lo abrazó por el cuello
Mientras se sentaba en sus rodillas para besarlo

Más todo cuanto ellos habían planeado
Llego a los oídos de los dioses, sus hijos
Cuando los dioses lo escucharon la ira los domino
Entre ellos se hizo el silencio y ninguna palabra fue pronunciada.
Superándolos en  sabiduría, habilidad e ingenio
Ea-Nuddimud vio a través del ardid

Un plan maestro en contra, él creo y formulo,
Hecho astutamente su hechizo lanzó, superior y sagrado navego
Lo recitó e hizo subsistir en las profundidades,
El sueño sobre él (Apsu) vertió
Profundamente dormido yació
Cuando hubo hecho a Apsu tenderse boca abajo
Empapado con el sueño,
Mummu, el asesor, era incapaz de moverse.
Ea aflojo su banda y quitó la tiara,
Removió su halo y lo puso sobre sí mismo.
Después de haber encadenado a Apsu le mató.
A Mummu él ato y tras grandes rejas lo abandono

Habiendo así establecido su morada sobre Apsu,
Él tomo a Mummu y con una cuerda en su nariz lo domino
Después de que Ea había vencido y pisoteado a sus enemigos,
Y asegurado su triunfo sobre ellos
En su cámara sagrada en profunda paz descanso,
Él "Apsu" la llamó, por altares que allí designo
En ese mismo lugar su culto se fundó
Ea y Damkina, su esposa, habitaron allí en todo su esplendor.


El nacimiento de Marduk

En la Cámara de los Hados, la morada de los Destinos,
Un dios fue engendrado, el más capaz y sabio de los dioses;
En el corazón del sagrado Apsu Marduk fue creado.

Él, que lo engendró, fue Ea, su padre;
Ella, quien lo gesto, fue Damkina, su madre.
El pecho de las diosas el chupo
La nodriza que lo crió lo lleno de maravillas
Su silueta era encantadora, brillante el gesto de sus ojos
Nobles eran sus andares, dominantes como los de antaño
Cuando Ea lo miro, el padre que lo engendró,
Él se alegró y resplandeció, su corazón de alegría se lleno.

Lo hizo perfecto y lo dotó de una doble divinidad
Grandemente se le exaltó por encima de los dioses, rebasándolo todo
Perfectos eran sus miembros más allá de toda comprensión,
Inadecuado para el entendimiento, difícil de percibir.
Cuatro eran sus ojos, cuatro eran sus oídos;
Cuando movía los labios, el fuego ardía
Grandes fueron los cuatro órganos del oído,
Y los ojos, de igual número, veían todas las cosas.
Era el más noble de los dioses, superior en estatura
Sus miembros eran enormes, excesiva su altura

“¡Mi pequeño hijo, mi pequeño hijo!
“¡Mi hijo, el Sol! ¡Sol de los cielos!”

Vestido con el halo de diez dioses, era fuerte hasta más no poder
A medida que sus destellos impresionantes se amontonaban sobre él
Anu extrajo y dio forma a los cuatro vientos
Consignando para si el líder de la hueste
Él le dio forma y destino al torbellino
Produjo corrientes para perturbar a Tiamat
Los viejos dioses, ya sin descanso, en la tormenta sufrieron
Y en sus corazones la conspiración concibieron

A Tiamat, su madre, dijeron:

"Cuando mataron a Apsu, tu consorte,
No le ayudaste sino que permaneciste inmóvil
Ahora Anu creo a los cuatro terribles vientos
Golpean con ira tus entrañas y no podemos tener descanso.
¡Deja que Apsu, tu consorte, este en tu mente
Y Mummu, que ha sido vencido!
¡Te han dejado sola!
Tu paso es angustioso
¡Nos lastiman sin cesar! ¡Tú no nos amas!
¡Nuestros ojos son pellizcados!
¡Nos humillan sin cesar! ¡Déjanos tener descanso!
¡A la batalla, venganza contra ellos!
¡Y deshacelos como el viento! "

Y Tiamat escucho consternada las palabras de sus hijos y resignada hablo:

"Entonces crearemos monstruos y los Dioses y los monstruos marcharan juntos a la batalla” 

Ellos se unieron y marcharon al lado de Tiamat
Enfurecidos conspiraron sin cesar día y noche
Se preparan para el combate gruñendo furiosos

Ellos formaron un concejo para preparase para la batalla
La Madre Hubur, aquella que forma todas las cosas,
Añadió armas sin par, engendro serpientes monstruosas,
de afilados dientes y colmillos implacables.
Con veneno en lugar de sangre ella lleno sus cuerpos
Rugientes dragones ella vistió con terror
Los coronó con halos, haciéndolos como dioses,
Aquel que los viese era consumido por el horror y el miedo
Y entonces con sus cuerpos petrificados nadie podía escapar
Ella creó la víbora, al  Dragón, y al monstruo Lakhamu

El Gran León, el Perro Loco, y el Hombre-Escorpión,
Poderosos demonios-leones, dragones voladores, el Centauro
Esgrimiendo armas inmisericordiosas, sin temor en la batalla
Los decretos de Tiamat era firmes, estaban mas haya de la resistencia
Eran once especies las que ella engendro
De entre los viejos dioses, sus primogénitos, quienes formaban la Asamblea
Ella elevo a Kingu, lo convirtió en el Supremo entre ellos
El líder de las filas, el regente de la Asamblea,
El que eleva las armas para el encuentro, avanzando decidido hacia el combate
Para dirigir la batalla, para controlar la pelea

Esto ella confió a su mano como lo sentó en el Consejo:

“He lanzado para ti el hechizo, elevándote en la Asamblea de los dioses
Para aconsejar a todos los dioses yo te he dado pleno poder
¡En verdad, eres supremo, tú eres mi único consorte!
¡Tus palabras prevalecerán sobre todos los Anunnaki! "

Ella le dio la Tabla del Destino, y la colgó de su pecho:

" ¡En cuanto a ti, tu orden será inmutable, tu palabra perdurara!"

Tan pronto como Kingu fue elevado, en posesión del rango de Anu,
ellos decretaron el destino de los dioses, sus hijos:

"¡Tu palabra hará el primer desplome, se humillaran ante el poder de las armas, tan potente en su alcance!"


Traducción por: Frater G.S

2 comentarios :

  1. Felicidades por tu nuevo blog, tienes mucha informacion seria e importante, sigue asi!!

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  2. wow muy bueno!!!! Felicitaciones!!!!!

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